Isabel y Fernando, los Reyes Cat贸licos

Rey y nobles

En la 茅poca de los Reyes Cat贸licos el sentido de rey absoluto no hac铆a referencia a un reinado desp贸tico, sino a que el rey era el m谩s elevado se帽or en la tierra, solo con Dios por encima. Se le defin铆a como 'se帽or mayor de la justicia'. Esta supremac铆a estaba limitada por el juramento a obedecer leyes, fueros, etc. La cuesti贸n principal era c贸mo iba a ser ejercida. Para ello la nobleza era parte esencial. Hab铆a tres niveles: los grandes nobles (duques, marqueses o condes); los hombres ricos y el resto (caballero, hidalgos). Algunos linajes fueron ascendiendo a la 'grandeza' y se consideraban vigilantes del bien com煤n. Por otra parte estaban las Cortes que ten铆an funciones econ贸micas y legislativas y el Consejo con funciones judiciales y ejecutivas, adem谩s de la Audiencia, el Tribunal Supremo y la Contadur铆a. Estos estamentos aseguraban que los mandatos reales eran conformes a Derecho.

Los 'grandes' quer铆an que el rey acordara con ellos las l铆neas generales de su gobierno.

La nobleza ten铆a tres funciones:

  • Direcci贸n moral de la sociedad
  • Administraci贸n de zonas rurales a las que no llegaba la Corona
  • Ejercicio directo de la milicia, la pol铆tica y la diplomacia. Durante la 茅poca de los Reyes Cat贸licos se sigui贸 con la creaci贸n de mayorazgos, la mejor forma de consolidar los linajes.

Espa帽a estaba entonces formada por los reinos de Castilla, Navarra, Arag贸n y Granada. Con el matrimonio entre Isabel y Fernando quedaban unidas Castilla y Arag贸n. Granada fue reconquistada y, tras la muerte de Isabel, Fernando incorpor贸 Navarra a sus reinos. La unificacion del pa铆s estaba hecha, pero s贸lo a nivel de gobierno, puesto cada reino mantuvo su sistema jur铆dico y su propia identidad.

Mapa: Wikipedia

 

 

Infancia y adolescencia de Isabel y Fernando

Juan II de Castilla, padre de la futura Isabel la Cat贸lica se cas贸 en primeras nupcias con su prima Mar铆a de Arag贸n. Fruto de este matrimonio naci贸 Enrique, pr铆ncipe de Asturias y sucesor al trono.

Posteriormente Juan II se cas贸 con Isabel de Aviz, portuguesa, que le dar铆a dos hijos, Isabel (1451) y Alfonso (1453).

Juan II fue un rey d茅bil poco preocupado por sus deberes reales. Isabel de Aviz padeci贸 una enfermedad mental que la fue alejando poco a poco de la realidad.

Cuando Enrique IV subi贸 al trono no sigui贸 el deseo de su padre de cuidar de sus hermanastros econ贸micamente, de forma que Isabel de Aviz y sus hijos pasaron por 茅pocas de estrechez econ贸mica. Se establecieron en Ar茅valo y pronto se les unieron dos personajes clave en la vida de Isabel la Cat贸lica: Gutierre de C谩rdenas y Gonzalo Chac贸n.

Cuando la segunda mujer de Enrique IV qued贸 embarazada, los infantes fueron traidos a la corte para tenerlos vigilados. Fue una 茅poca muy dura para ellos apartados de su madre.

Sabemos que Isabel era profundamente religiosa en el sentido de religiosidad de su 茅poca.

Escudo de armas de los Reyes Cat贸licos a partir de 1492
Imagen: Her谩ldica Hisp谩nica

Sent铆a especial devoci贸n por San Juan, simbolizado por un 谩guila y que Isabel incluy贸 en su escudo de armas. Su idea era construir una sociedad donde lo social, civil y religioso formasen una unidad.
No le gustaba mostrar debilidad, ni siquiera ante el dolor. Era moderada en comer y beber. Parece ser que s贸lo beb铆a agua. Le gustaba vestir con lujo si la ocasi贸n lo requer铆a. Era rubia de ojos azules y de trato agradable.
En las cortes europeas el galanteo, las infidelidades, eran algo habitual. Incluso los hombres de la Iglesia ten铆an hijos. Isabel era contraria a esta forma de vida, aunque, en casos concretos, tambi茅n se ocup贸 de legitimar a alg煤n hijo bastardo o ocuparse de estos hijos . A veces empleaba la dureza en sus decisiones, pero tambi茅n sab铆a ser comprensiva. Inculc贸 sus principios a sus hijos. Comprendi贸 que para su proyecto de unificaci贸n de los reinos y ampliaci贸n del poder era imprescindible contar con unos herederos preparados para hacer frente a las adversidades, de ah铆 que tanto su hijo como sus hijas recibieran una esmerada educaci贸n. Sus hijos eran admirados en todas las cortes por sus conocimientos, superiores a lo habitual.
Era aficionada a la lectura. Pose铆a una biblioteca con m谩s de 400 vol煤menes. Aprendi贸 lat铆n ya en edad madura con su profesora Beatriz Galindo, la Latina.

El futuro Fernando el Cat贸lico naci贸 en 1452. Desde muy joven demostr贸 sus habilidades como soldado y fue un ejemplo de 'rey guerrero'. Su padre, Juan II de Arag贸n, vi贸 siempre las ventajas de un matrimonio entre Fernando e Isabel que asegurar铆a que descendientes de los Trat谩mara reinaran en los distintos reinos del pa铆s. Una de las caracter铆sticas de Fernando fue su habilidad como pol铆tico. Supo manipular, enga帽ar si hac铆a falta, teniendo siempre claro cu谩les eran sus fines: asegurar sus reinos.

Fernando el Cat贸lico ten铆a cuatro objetivos:

  • Defender el equilibrio en Italia que estaba dividida en principados; Fernando era rey de Sicilia y Cerde帽a
  • Llegar a un pacto con Egipto para restablecer la presencia mercantil de Catalu帽a y proteger a los cristianos de Palestina
  • Cerrar los accesos al Mediterr谩neo occidental
  • Lograr la sumisi贸n de Granada

En 1493 logr贸 la incorporaci贸n del Rosell贸n y Cerda帽a a Catalu帽a

Aunque siempre fue muy discreto en lo referente a sus relaciones extramatrimoniales, tuvo

Isabel la Cat贸lica
An贸nimo hacia 1490
Fotograf铆a: Wikipedia

varios hijos ileg铆timos reconocidos con, que se sepa, tres mujeres diferentes. Aun as铆 no cabe la menor duda que su relaci贸n con Isabel, con sus altibajos, fue feliz y ambos consiguieron formar un equipo perfecto. De ah铆 que tanto sus logros como fracasos deban atribuirse a los dos por igual.

A pesar de vivir en una 茅poca en la que el var贸n prevalec铆a siempre sobre la mujer supo ver las grandes cualidades de su esposa y, aunque con cierto recelo a veces, form贸 con ella un tandem perfecto para llevar a cabo sus planes politicos.

Al impartir justicia tanto Isabel como Fernando intentaban compatibilizar el castigo para los rebeldes con 聽la clemencia para los que se somet铆an.
Tras morir el padre de Fernando, Juan II de Arag贸n en 1479, 茅ste hered贸 la Corona de Arag贸n compuesta por Arag贸n, Catalu帽a, Mallorca, Cerde帽a y Sicilia.

La sucesi贸n al trono

En el siglo XV era el monarca el que decid铆a qui茅n le hab铆a de suceder. En su testamento Juan II estableci贸 que si sus hijos varones mor铆an sin descendencia leg铆tima, Isabel heredar铆a el trono.

Por su parte Enrique IV se hab铆a casado con Blanca de Navarra, pero no tuvieron descendencia. Por lo que se dec铆a, el matrimonio nunca lleg贸 a consumarse lo que le trajo al rey el apodo de 'el impotente'. Aparentemente con otras mujeres si llegaba a consumar el acto sexual, aunque este es un hecho que siempre se tuvo en duda y que, finalmente, llevar铆a a Isabel al trono.

El consejero y hombre de confianza de Enrique IV era Juan Pacheco, marqu茅s de Villena. Tem铆a que en alg煤n momento los hermanastros del rey llegaran a reinar pues podr铆a perder sus ganancias arrebatadas a los infantes de Arag贸n. De ah铆 su inter茅s en que el rey consiguiera la nulidad de su primer matrimonio y se casara con una princesa portuguesa. Para ello se precisaba de una dispensa papal que no lleg贸 a obtenerse. Tras seis a帽os de matrimonio con su segunda mujer, Juana de Portugal, por fin les nacer铆a una hija, Juana.

Durante el embarazo de Juana se decidi贸 que tanto Isabel como su hermano viviesen en la corte, en una especie de cautiverio, hasta que se decidiera su destino. En aquel momento Enrique IV nombr贸 a uno de sus favorito, Beltr谩n de la Cueva, conde de Ledesma. Este r谩pido ascenso de un noble 'menor' hizo que se corriera el rumor que con este t铆tulo el rey le pagaba sus 'servicios' como procreador de su hija, Juana que pronto recibir铆a el sobrenombre de 'la Beltraneja'.

En mayo de 1462 Enrique IV convoc贸 Cortes para que se jurara fidelidad a la reci茅n nacida

Fernando el Cat贸lico por Michael Sittow (1469 - 1516)
Fotograf铆a: Wikipedia

Juana. Junto al arzobispo Carrillo los dem谩s procuradores reconocieron que a ella le correspond铆a la sucesi贸n del trono. Pacheco, por su parte, hab铆a levantado secretamente acta negando la legalidad de los actos. Para ello pod铆a haber dos motivaciones: que una mujer no pod铆a desplazar al var贸n (Alfonso) o que fuera ileg铆tima (nacida de un matrimonio no leg铆timo).

De hecho Enrique IV se cas贸 con Juana de Portugal sin tener la correspondiente bula papal. Ese fue el argumento esgrimido despu茅s para declararla no leg铆tima, ya que hab铆a nacido de un matrimonio ileg铆timo. Oficialmente no se puso en duda la paternidad de Enrique IV.

Por otro lado resulta chocante que el rey estuviera dispuesto a nombrar a Isabel como su heredera, desplazando a su propia hija, si en el fondo daba por cierto que era suya. Ser谩 茅ste un tema que sigue sin contar con una explicaci贸n.

Un rey sin apoyos

Enrique IV era, igual que su padre, un hombre d茅bil, con falta de iniciativa y a expensas de ciertos nobles. Primero fue Pacheco y despu茅s Beltr谩n de la Cueva o la familia Mendoza. El ascenso de Beltr谩n indign贸 a Pacheco que, intrigante por naturaleza, cont贸 con el apoyo de otros nobles para nombrar rey a Alfonso en 1465 en una ceremonia indignante en 脕vila (farsa de 脕vila). Posteriormente volvi贸 a confabular, esta vez con Enrique IV, para dar marcha atr谩s a esta proclamaci贸n. Por su parte Alfonso, conocido como Alfonso XII, 'rein贸' durante 3 a帽os que dur贸 la lucha por el reinado con su hermanastro. Estableci贸 su corte en Ar茅valo. Su prematura muerte di贸 t茅rmino al conflicto.

En 1468 se celebr贸 una reuni贸n en Guisando que dar铆a nombre a los acuerdos concertados. Enrique IV reconoci贸 a Isabel como su heredera. Ella promet铆a obediencia al rey mientras viviese, cosa que hizo. En cuanto al futuro matrimonio de Isabel, declar贸 que deb铆a contar con su aprobaci贸n.

El problema surgi贸 cuando Isabel, tras negarse a contraer matrimonio con diferentes pretendientes aportados por el rey, se cas贸 sin el permiso de 茅ste con Fernando de Arag贸n en 1468. Enrique IV consider贸 que hab铆a roto el comprmiso de Guisando. Por su parte Isabel le acus贸 de no haber hecho que la juraran heredera en las Cortes.

Los pretendientes ofrecidos siempre tra铆an consigo el alejamiento de Isabel de la corte de Castilla con lo que quedar铆a libre el camino para conseguir que Juana 'la Beltraneja' llegara al trono.

Un matrimonio deseado

Tanto Isabel como Fernando ten铆an claro desde el principio la importancia de su matrimonio.

Enrique IV de Castilla
An贸nimo
Fotograf铆a: Wikipedia

Unir铆an gran parte de la pen铆nsula y podr铆an emprender grandes acciones.

Para el matrimonio Fernando e Isabel necesitaban una dispensa papal que no ten铆an. No se sabe si estaban al corriente o no, pero Carrillo les provey贸 de una bula falsa que posteriormente fue apobada por el enviado del papa, el cardenal Rodrigo de Borja. Quedaba as铆 legitimado el matrimonio.

El obispo Carrillo hab铆a sido uno de los valedores del matrimonio de los reyes. Tuvo una estrecha relaci贸n con el padre de Fernando, Juan II de Arag贸n. Era t铆o de Pacheco y entre los dos fueron cambiando de bando seg煤n les conven铆a, teniendo siempre como meta el provecho personal.

Carrillo pensaba manejar a los Reyes Cat贸licos y crear una especie de triumverato. Al no doblegarse los Reyes a su criterio se volvi贸 hacia los seguidores de Juana 'la Beltraneja'. Nunca perdon贸 a los Reyes que le dejaran de lado.

Guerra de Sucesi贸n (1475 鈥 1479) y nuevos Reyes

Tras la muerte de Enrique IV, Isabel se proclam贸 reina, tal y como se hab铆a establecido en los acuerdos de Guisando. Sin embargo Juana tambi茅n contaba con seguidores, entre ellos el rey de Portugal, el hermano de su madre, Alfonso V. A 茅l se unieron Francia y algunos nobles espa帽oles. Fue, por tanto, una guerra entre Portugal y Francia contra Castilla. Alfonso V decidi贸 casarse con Juana. Esperaba contar con fuertes apoyos en Castilla, pero un pretendiente portugu茅s al trono gustaba aun menos que una reina 鈥榠leg铆tima鈥. El que sigui贸 apoyando al rey portugu茅s fue Carrillo, muy dolido por haber sido postergado por Isabel y Fernando, a los que hab铆a pensado manejar a su antojo. Finalmente, aunque los portugueses聽 no reconocieron la derrota, Fernando se declar贸 vencedor porque les hab铆a obligado a una retirada forzosa (quisieron atacar Zamora, Isabel envi贸 refuerzos a Fernando y los portugueses retrocedieron a Toro). Este hecho fue decisivo para que Isabel sintiera que contaba con el benepl谩cito divino y que su legitimidad hab铆a quedado demostrada. Por fin se firm贸 un acuerdo de paz en 1479. Se fijaron unos compromisos jur铆dicos muy exactos para delimitar las esferas de acci贸n. Se establecieron聽 las fronteras y, sobre todo, el reparto del oc茅ano siguiendo la l铆nea de los meridianos. Los Reyes Cat贸licos siempre quisieron reforzar la uni贸n amigable con Portugal. No debemos olvidar adem谩s que la madre de Isabel era portuguesa.
Por otro lado, esta guerra hab铆a vaciado las arcas reales.

Las Hermandades

En los 煤ltimos a帽os del reinado de Enrique IV el bandidaje hab铆a aumentado. Para hacerle

Monumento a Isabel la Cat贸lica en Madrid
Fotograf铆a: Rafael Casta帽eda Fotograf铆a

frente se cre贸 una especie de fuerza de Orden P煤blico, la Hermandad. En cada pueblo con m谩s de 30 vecinos habr铆a, aparte del alcade, otros dos alcaldes: uno caballero y el otro hombre bueno. Adem谩s, seg煤n el n煤mero de habitantes las ciudades deb铆an proporcionar cuadrilleros todos a la 贸rdenes del duque de Vistahermosa. Formaron una especie de ej茅rcito.

Los nobles

Durante la 茅poca de Enrique IV los nobles hab铆an alcanzado cada vez m谩s poder. Isabel y Fernando quisieron cambiar el sistema, poniendo l铆mites a las ambiciones personales. Los nobles ten铆an que obedecer al trono y colaborar con el mismo.
Los nobles contaban con unas rentas que se consideraban suficiente pago por contar con su servicios. Constitu铆an una 茅lite pol铆tica y militar. Los reyes siguieron dos ideas: confirmar los linajes en los se帽or铆os y solariegos que se hab铆an adquirido leg铆timamente y no incrementar estos estados por posibles revueltas.
Los reyes persegu铆an la convivencia entre las administraciones de聽 los bienes reales, de abadengo (eclesi谩sticas) y de se帽or铆o. El primero era el m谩s importante e hizo que las ciudades se fueran adhiriendo a la Corona.

Este tratamiento a los nobles que vieron c贸mo su poder se iba desvaneciendo hizo que, tras la muerte de Isabel, Fernando se viera pr谩cticamente s贸lo ante una nobleza que buscaba nuevos privilegios en el nuevo rey de Castilla, Felipe el Hermoso.

Pol铆tica

Buscando soluciones eficaces no aplicaron las mismas en los distintos reinos. Castilla contaba

Isabel, hija primog茅nita de los Reyes Cat贸licos.
Detalle del cuadro de Fernando Gallego (1440-1507)
Fotograf铆a: Wikipedia

con un predominio de la aristocracia. Se daba mayor importancia a la producci贸n de materias primas. Valencia era la salida al mar de los bienes agropecuarios de la meseta. Arag贸n contaba con poca poblaci贸n, pero muchos reba帽os. Catalu帽a era la parte m谩s d茅bil ya que arrastraba la deuda de la guerra civil.

El sistema econ贸mico beneficiaba sobre todo a las clases altas. Castilla contaba con una ruta mar铆tima de norte a sur que transportaba tejidos y quincalla de los Pa铆ses Bajos y acababa en los mercados de 脕frica que proporcionaban oro.
Los Reyes Cat贸licos quisieron:

  • Crear fuertes reservas interiores de metales preciosos
  • Prohibir la exportaci贸n de productos considerados importantes para el mercado interior
  • Reservar las actividades mercantiles a los naturales del pa铆s
  • Someter los antiguos privilegios a criterios de utilidad
  • Buscar la calidad en las manufacturas.

El comercio exterior estaba fundado en materias primas y no manufacturas.

A nivel econ贸mico los Reyes Cat贸licos intentaron asegurar los bienes del reino guardando metales preciosos y mercanc铆as de valor, como el trigo, favoreciendo su entrada y dificultando su salida. Estabilizaron la moneda de oro para hacer rente al problema de los precios. Los recursos con los que contaban aumentaron considerablemente debido a tres factores:

  • Gesti贸n adecuada de los impuestos indirectos (minas, salinas, etc)
  • Recuperaci贸n de las rentas patrimoniales con rescate de la deuda p煤blica
  • Reversi贸n en el tesoro p煤blico de una parte de las rentas de las 脫rdenes Militares
El Rosell贸n

En 1462 los catalanes se rebelaron (Guerra de los Remensas)聽 contra Juan II, padre de Fernando el Cat贸lico. Este firm贸 el Tratado de Bayona con el rey franc茅s, Luis XI, que se compromet铆a a ayudarle con armas y dinero a cambio de recibir Cerda帽a y el Rosell贸n. Al finalizar la Guerra (1472) los enfrentamientos entre Francia y Arag贸n siguieron hasta la firma del Tratado de Barcelona (1493) en que Carlos VIII de Francia devolvi贸 los condados a Fernando el Cat贸lico.

Por otro lado, mientras se llevaban a cabo los enfrentamientos entre Francia y Arag贸n por el reino de N谩poles, el rey franc茅s, Luis XII invadi贸 los territorios del Rosell贸n para desviar la atenci贸n de Fernando el Cat贸lico a esta zona.聽 Esta 鈥淐ampa帽a del Rosell贸n鈥 finaliz贸 con la retirada de las tropas francesas ante las tropas lideradas por Fernando.

N谩poles
Juan, hijo de los Reyes Cat贸licos y heredero del trono
An贸nimo
Fotograf铆a: Wikipedia

Tanto Francia, Luis XII, como Fernando quer铆an apoderarse del reino de N谩poles. Firmaron un tratado secreto en Granada en 1500. Franc铆a se quedar铆a con la parte norte de N谩poles y Arag贸n con la zona sur. Pronto hubo desavenencias entre ambos gobernantes y comenz贸 la Guerra de N谩poles que durar铆a hasta 1504 con la victoria final de Arag贸n. N谩poles fue entonces un virreinato de Arag贸n hasta 1707.

Con la uni贸n de los reinos de Castilla y Arag贸n se llega a un ejercicio del poder en dos niveles. Por un lado estaban los reyes, su justicia, su moneda, sus leyes y su pol铆tica exterior, por el otro las instituciones de cada reino que tambi茅n administraban sus recursos.

Religi贸n

Se quer铆a identificar religi贸n cristiana con el reino. S贸lo los bautizados pod铆an considerarse s煤bditos del rey y ampararse en sus leyes. Seg煤n la religi贸n cat贸lica la vida es s贸lo un tr谩nsito a la vida eterna en la que todos deber谩n rendir cuentas, sobre todo los reyes. As铆 los monarcas deb铆an facilitar este acceso a la vida eterna a sus s煤bditos y eliminar cualquier obst谩culo.
En Espa帽a conviv铆an cat贸licos, jud铆os y musulmanes aunque formaban comunidades distintas. Tanto jud铆os como musulmanes deb铆an cumplir dos condiciones: no estar en ninguna instituci贸n y abonar una cantidad determinada de dinero.

La Iglesia hab铆a establecido la Inquisici贸n en el siglo XIII para que los monarcas no juzgaran los delitos de herej铆a. Sin embargo Isabel y Fernando intervinieron en la elecci贸n de los jueces y la Inquisici贸n se convirti贸 as铆 en un 贸rgano del Estado. Tambi茅n participaban en la selecci贸n de los futuros obispos, sobre todo para evitar los abusos que se estaban cometiendo desde Roma y convertir a los obisp貌s en magistrados de la monarqu铆a.

Los llamados cristianos viejos pensaban que los conversos judaizaban. Por ser este un delito contra la fe estaba sujeto a los tribunales de la Inquisici贸n.聽 Por su parte la poblaci贸n jud铆a estaba m谩s preparada a nivel intectual que el pueblo cristiano. Ten铆a mejores usos higi茅nicos y eran m谩s solidarios. Pagaban un tributo al reino que les permiti铆a residir, tener propiedades, comerciar y aplicar la justicia por ellos mismos. En las Cortes de Madrigal (1476) se estableci贸 que deb铆an llevar una rodela bermeja que los identificaba como tales y vivir en las juder铆as.聽 Se intent贸 conseguir que tanto jud铆os como musulmanes se convirtieran a la 鈥渇e verdadera鈥, al no conseguir cifras relevantes de conversiones aument贸 el antijuda铆smo. En un primer momento los jud铆os encontraron apoyo en los reyes.

Las principales acusaciones contra los conversos eran:

  • Segu铆an practicando la religi贸n jud铆a
  • Acumulaban riquezas
  • Practicaban la brujer铆a

La Inquisici贸n no ten铆a poder para juzgar a los musulmanes o jud铆os, s贸lo a los cristianos, de ah铆 su feroz persecuci贸n a los conversos.
Cualquiera pod铆a denunciarles desde el anonimato. Sin duda el nombe m谩s conocido dentro de la leyenda negra es Tom谩s de Torquemada, Inquisidor General al que se le atribuyen entre 2.000 y 100.000 muertes, seg煤n el autor.

Juana la Loca por Juan de Flandes (1460 - 1519)
Fotograf铆a: Wikipedia

Con el tiempo, el problema religioso fue aumentando lleg谩ndose a una expulsi贸n de los jud铆os primero en Andaluc铆a. En 1484 ya no quedaban jud铆os en Sevilla. Muchos de ellos fueron a Portugal de d贸nde tambi茅n ser铆an expulsados m谩s tarde. Otros partieron a Italia, Imperio Turco y Pr贸ximo Oriente. Se llamaban a si mismos sefard铆es (espa帽oles) y mantienen hasta hoy su lengua, derivada del castellano antiguo.

La Inquisici贸n se sustentaba en dos definiciones:

  • Herej铆a (presentar las verdades de la fe en forma distinta a como las propone la Iglesia)
  • Apostas铆a (negaci贸n parcial o total de esa misma fe).

Para los Reyes Cat贸licos fue de importancia el mejorar el nivel intelectual de los cl茅rigos al tiempo que quisieron mejorar las malas costumbres en que hab铆an ca铆do los eclesi谩sticos. Se dio mucha importancia a la m煤sica y la literatura. Sobre todo Isabel quer铆a terminar con el concubinato de eclsi谩sticos y que viviesen con dignidad.
Hab铆a una total interdependencia entre Iglesia y Estado.

Las Cortes

Durante su reinado Isabel celebr贸 dos sesiones de Cortes.

  • Madrigal (1476) en las que se estableci贸 la Hermandad y las relaciones entre la Corona, los nobles y la Iglesia.
  • Toledo (1480) en las que se establecieron las reformas que se siguieron durante los veinte a帽os posteriores.

Poco a poco se fue contando con m谩s 鈥榩rofesionales鈥 para ciertos puestos, de ah铆 el gran n煤mero de juristas en la administraci贸n. Los Reyes apoyaron el desarrollo de las Universidades, todav铆a consideradas como parte de la Iglesia. Se impidi贸 la pr谩ctica de la Medicina a quien no hubiera superado ciertas pruebas.

La Reconquista de Granada

Granada era un se帽or铆o reservado a musulmanes que deb铆an pagar un tributo. Aprovechando las dificultades de la monarqu铆a durante la etapa de la guerra de sucesi贸n, se neg贸 a pagar el vasallaje. Una vez asentados en el trono, los Reyes, en un primer momento, exigieron que se restableciera el pago de los tributos, pero Muley Hacen, emir de Granada, se neg贸. La ciudad era de tama帽o peque帽o pero contaba con la posible ayuda de los reinos musulmanes del norte de 脕frica. La guerra para recobrar Granada dur贸 diez a帽os (1482 鈥 1492) con diversos altibajos y dependiendo de la 茅poca del a帽o que propiciase m谩s o menos las incursiones. Mulay Hac茅n fue derrocado el mismo a帽o 1482 por su hijo Boabdil. Se uni贸 a su hermano, el Zagal, para combatirlo. Muri贸 poco despu茅s nombrando al Zagal heredero del emirato. Boabdil hab铆a sido capturado por los Reyes Cat贸licos. Fue liberado tras jurarles vasallaje. Lleg贸 a un acuerdo con el Zagal. Boabdil quedar铆a al frente de la Alhambra y el Zagal a la cabeza de las dem谩s ciudades importantes musulmanas.聽 En 1487 el Zagal se declar贸 vasallo de los Reyes Cat贸licos tras varias derrotas y finalmente, en 1493 Boabdil entreg贸 Granada. La reconquista hab铆a terminado.

Am茅rica

Crist贸bal Col贸n llevaba ya tiempo buscando apoyo financiero a su proyecto de llegar a las

Mar铆a, reina de Portugal
An贸nimo
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costas de Jap贸n y China navegando hacia el oesta en vez de siguiendo la costa africana. La idea de llegar a las Indias navegando en direcci贸n oeste abr铆a grandes expectativas a la expansi贸n del Cristianismo. Isabel quer铆a que se instruyese a los indios en la fe cristiana consider谩ndolos s煤bditos como los dem谩s habitantes del reino; adem谩s se propuso crear establecimientos聽 permanentes para el comercio.聽 La reina prohib铆a esclavizar a los indios, aunque de hecho no se prohibia la esclavitud de los africanos.聽 Una vez descubierto el nuevo continente una serie de acciones negativas de Col贸n, como ejecutar penas de muerte sin que estas fueras conocidas y confirmadas por el Consejo, hizo que la buena relaci贸n con los Reyes se trastocara y se le ordenara regresar quit谩ndole sus privilegios.

Descendencia

Los Reyes Cat贸licos comprendieron r谩pidamente la posibilidad que se abr铆a a la expansi贸n del poder a trav茅s de enlaces matrimoniales convenientes.

Isabel (1470 - 1498)

u hija mayor, Isabel se cas贸 con el el pr铆ncipe heredero de Portugal, Alfonso. Sin embargo Alfonso muri贸 al poco tiempo por una ca铆da de un caballo. Isabel regres贸 a Castilla. Decidi贸 meterse a monja, pero los Reyes Cat贸licos pactaron un nuevo matrimonio con Manuel, el nuevo rey de Portugal. Al morir inesperadamente el heredero de Castilla y Arag贸n, el pr铆ncipe Juan, Isabel y Manuel se convirtieron en los herederos de la corona. Regresaron a Castilla donde Isabel di贸 a luz a su hijo Manuel. Ella falleci贸 a causa del parto y el ni帽o, el deseado heredero que aseguraba la continuaci贸n del linaea de los Reyes Cat贸licos muri贸 tambi茅n a los dos a帽os de edad.

Juan (1478 - 1497)

El heredero de la corona fue un ni帽o muy protegido y de fr谩gil salud. Era la esperanza de futuro de los Reyes Cat贸licos. En 1497 se cas贸 con Margarita de Austria, hermana de Felipe el Hermoso e hija del emperador Maximiliano I de Habsburgo. Medio a帽o despu茅s de la boda muri贸, se cree que a causa de la tubercul贸sis. Su mujer di贸 a luz una ni帽a que muri贸 en el parto. As铆 los nuevos herederos de la corona eran su hermana mayor Isabel y su marido el rey de Portugal.

Juana (1479 - 1555)

Juana, conocida como 'la loca' cas贸 con Felipe el Hermoso en 1496 con el que tuvo 6 hijos. Su

Catalina, reina de Inglaterra por Juan de Flandes (1460 - 1519)
Fotograf铆a: Wikipedia

estado mental hizo que tanto su marido, como su padre e hijo, Carlos, la recluyeran para ejercer la regencia.

Mar铆a (1482 - 1517)

Tras la muerte de su hermana mayor Mar铆a se cas贸 con su viudo, Manuel, rey de Portugal. Entre 1502 y 1516 tuvieron 10 hijos. La segunda de sus hijas, Isabel, se casar铆a posteriormente con Carlos I.

Catalina (1485 - 1536)

Catalina deb铆a casarse con el heredero a la corona de Inglaterra. Fernando pretend铆a con esto:

  • Una alianza militar que le permitiera reclutar soldados en Inglaterra
  • Un reglamento para equiparar los s煤bditos castellanos ocn los brit谩nicos en cuanto a comercio
  • Una alianza matrimonial con el Pr铆ncipe de Gales.

Primero se cas贸 con Arturo, heredero del trono de Inglaterra. 脡ste muri贸 sin que hubiesen consumado el matrimonio por lo que, posteriormente se cas贸 con el futuro Enrique VIII de Inglaterra. Fue un matrimonio muy feliz durante muchos a帽os hasta que el rey se encaprich贸 de Ana Bolena y quiso invalidar el matrimonio negando la virginidad de Catalina al casarse. Nunca logr贸 que ella cediera ya que mantuvo hasta su muerte que era la esposa leg铆tima del rey. Su hija Mar铆a ser铆a reina de Inglaterra y conocida como 'Bloody Mary' -Mar铆a la sangrienta-. Fue la segunda esposa de Felipe II. Catalina fue siempre la aut茅ntica reina para le pueblo ingl茅s. Mostr贸 una gran entereza y unas firmes creencias.

Fernando sin Isabel

Isabel la Cat贸lica falleci贸 en 1504. Tras su muerte Fernando el Cat贸lico se vi贸 enfrentado a uno de los problemas m谩s graves de todo su reinado: la corona de Castilla quedaba en manos de su hija Juana y su esposo, Felipe el Hermoso. 脡ste hab铆a demostrado con creces su intenci贸n de apartar a Juana del trono y reinar 茅l mismo. Adem谩s era partidario del rey franc茅s, enemigo de Castilla. Aunque en el testamento la reina Isabel hab铆a previsto la posible incapacidad de su hija nombrando a Fernando regente en un caso as铆, los nobles apoyaron mayoritariamente a Felipe el Hermoso. Durante el reinado de los Reyes Cat贸licos hab铆an visto mermado su poder y quer铆an recuperarlo a toda costa. Felipe el Hermoso retribu铆a generosamente la 'fidelidad' de estos nobles.

Segundo matrimonio

Ante la posibilidad de que un extranjero reinara en Castilla, Fernando opt贸 por un segundo

Germana de Foix
An贸nimo
Fotografia: Wikipedia

matrimonio. Esta vez con la sobrina del rey franc茅s, Germana de Foix. Era una manera de eliminar la enemistad con Francia que hasta entonces hab铆a favorecido a Felipe el Hermoso y, por otro, abrir la posibilidad a un nuevo heredero. De hecho tuvieron un hijo que muri贸 las pocas horas de nacer.

Fuera de Castilla

Finalmente no le qued贸 a Fernando m谩s remedio que retirarse a su reino de Arag贸n (1506) dejando a su yerno Felipe al frente de Castilla. Decidi贸 irse al reino de N谩poles donde Gonzalo Fern谩ndez de C贸rdoba, el Gran Capit谩n, ejerc铆a las funciones de virrey. Quiso el destino que nada m谩s llegar Fernando a N谩poles, muriera Felipe el Hermoso. Fernando volv铆a ser regente. Tras un espacio de tiempo en que el cardenal Cisneros actu贸 en su nombre, Fernando regres贸 a Castilla.

En los siguientes a帽os, hasta su muerte en 1516, Fernando se centr贸 sobre todo en los temas italianos, la expansi贸n en 脕frica y la incorporaci贸n de Navarra. Aunque intent贸 tener m谩s descendencia parece ser que ese mismo af谩n acab贸 con su vida.

Llegaba ahora la 茅poca de la reina Juana, que iba a ver truncado su reinado por sus desvar铆os y que di贸 lugar al reinado del primer Habsburgo en Espa帽a, Carlos I.

Fuentes:
'Monarqu铆a e Imperio: El reinado de Carlos V': autor: vv.aa.; El Pa铆s, 2007
'Isabel la Cat贸lica': autora: Penella, Carmen; Ediciones Urbi贸n, 1983
'El tr谩gico destino de los hijos de los Reyes Cat贸licos', autora: M谩rquez de la Plata, Vicenta; Prisa Ediciones 2007
'Isabel la Cat贸lica', autor: Fern谩ndez 脕lvarez, Manuel; Espasa, 2003
'Isabel I Reina'; autor: Su谩rez, Luis, Ariel 2013
'El triste destino de Enrique IV y la Beltraneja'; autor: Bermejo de la Rica, Antonio; Editorial lepanto 1943 (?)
'Las mujeres del Rey Cat贸lico', autor. Vizca铆no Casa, Fernando, C铆rculo de Lectores, 1988

 

 

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