María Tudor

Un emperador cansado

En 1552 los pr铆ncipes protestandes de Alemania firmaron un acuerdo con Enrique II de

Maria Tudor
María Tudor hacia 1521

Francia para acabar con Carlos I y el dominio de los Habsburgo. El emperador tuvo que abandonar su empe帽o de defender la unidad religiosa de Europa y se refugió en los Pa铆ses Bajos.

Mientras tanto Felipe II hac铆a las funciones de regente en Espa帽a. Carlos I quer铆a abdicar lo antes posible y en 1553 Felipe II tuvo que viajar a Flandes para que se pudiese comenzar con el traspaso de poderes.

Una niña sola y triste

Mar铆a Tudor fue la 煤nica hija del matrimonio entre Enrique VIII de Inglaterra y Catalina de Arag贸n, hija de los Reyes Cat贸licos. Naci贸 en 1516 y desde el principio su educaci贸n estuvo en manos de nodrizas. Catalina de Arag贸n hab铆a tenido m谩s embarazos, pero no naci贸 el tan esperado var贸n.

Durante su niñez la pequeña María estuvo casi siempre alejada de sus padres.

Enrique VIII quer铆a ante todo un heredero var贸n para su trono. De una relaci贸n

Enrique VIII
Enrique VIII por Hans Holbein el joven hacia 1537

extramatrimonial naci贸 Henry Fitzroy. Se le consider贸 un posible heredero si la reina no ten铆a m谩s hijos, por lo que Mar铆a Tudor no fue educada para ser reina ya que se pensaba que esto no suceder铆a jam谩s.

Gracias a su madre, Catalina de Arag贸n, sí recibi贸 una educaci贸n m谩s esmerada que lo acostumbrado. Al cargo de la misma estaba Luis Vives que organiz贸 un plan de estudios que le deb铆an transmitir los principios de modestia, virtud, castidad, prudencia y silencio, siempre pensando en que en el futuro habr铆a de obedecer a un esposo. Aprendi贸 lat铆n y griego lo que le permiti贸 estudiar a los autores y fil贸sofos cl谩sicos, los Padres de la Iglesia y la Biblia.

Una vida al margen

Muchos novios y ningún marido

Durante un tiempo se pensó en la posibilidad de casarla con el rey de Francia, pero poco tiempo despu茅s se acuerdó su matrimonio con Carlos I, lo que la convertir铆a en emperatriz. Aprendi贸 las costumbres de la corte espa帽ola. Sin embargo Carlos I ya estaba negociando, por otro lado, con Portugal para casarse con Isabel de Portugal.

Mar铆a Tudor fue nombrada princesa de Gales, siendo la primera mujer en ostentar este

Catalina de Arag贸n
Catalina de Aragón por Michel Sittow hacia 1503

t铆tulo.

Al anularse el compromiso con Carlos I se trat贸 de volver al compromiso con el rey de Francia. Pero 茅ste, Francisco I, fue capturado por las tropas de Carlos I en la batalla de Pav铆a y se le exigio que se casara con la infanta Leonor, hermana de Carlos I y viuda del rey de Portugal. La infanta Leonor fue madrastra de Isabel de Portugal. Como consecuencia se acordó que Mar铆a Tudor se casara con el hijo del rey franc茅s, Enrique II, el duque de Orleans.

Como anular un matrimonio

Mientras tanto Enrique VIII hab铆a decidido que se declarase nulo su matrimonio con Catalina de Arag贸n. Ésta hab铆a estado casada anteriormente con el hermano de Enrique VII que muri贸 poco despu茅s de la boda. Catalina de Arag贸n declar贸 que el matrimonio no se hab铆a consumado y as铆 se la cas贸 con el siguiente heredero al trono de Inglaterra, Enrique VIII.

Para divorciarse el rey aleg贸 que se hab铆a casado con la viuda de su hermano y que, como castigo divino, no engendraba hijos varones. Pero el papa Clemente VII se encontraba por aquel entonces a merced de Carlos I que hab铆a invadido Roma. Carlos I no pod铆a consentir que se mancillara el nombre de su t铆a, Catalina de Arag贸n, declarando nulo el matrimonio.

Felipe II
Felipe II por Sofonisba Anguissola en 1564

Catalina tampoco estaba dispuesta al divorcio. Consiguientemente se la alej贸 de Londres junto a su hija Mar铆a.

Enrique VIII se hab铆a encaprichado de una joven de su corte, Ana Bolena. Para casarse con ella rompi贸 la relaci贸n con la Iglesia Cat贸lica, declar贸 nulo su matrimonio con Catalina de Arag贸n y se cas贸 con Ana Bolena. Esto implicaba que Mar铆a Tudor era una hija bastarda al ser el matrimonio nulo. Esta situación hizo sufrir muchísimo a María Tudor que veía a su madre tratda indignamente y ella misma ignorada y realmente repudiada por su padre.

Pero tampoco esta vez el rey tendr铆a suerte. Ana Bolena dio a luz una hija, Isabel. Mar铆a Tudor pas贸 a formar parte de la servidumbre de su hermanastra.

Empiezan a rodar cabezas

En 1536 muri贸 Catalina de Arag贸n y en ese mismo a帽o muri贸 decapitada Ana Bolena. La falta de un hijo var贸n y los tejemanejes de la familia Bolena en la corte hastiaron al rey y busc贸 una soluci贸n r谩pida. Ana Bolena fue acusada de adulterio y alta traici贸n.

Poco despu茅s el rey se cas贸 con Jane Seymour con la que Mar铆a Tudor tuvo una muy

Ana Bolena
Ana Bolena hacia 1534

buena relaci贸n. La nueva reina ayud贸 a que la relaci贸n entre padre e hija mejorara. El Parlamento ingl茅s, por su parte, aprob贸 un Acta de Sucesi贸n declarando a todos los hijos habidos con anterioridad como hijos bastardos dejando libertad al rey para que designara heredero a quien quisiera. Aunque en principio Mar铆a Tudor se negó a firmar la aceptaci贸n de estos hechos, finalmente no le quedó m谩s remedio si quería salvar su vida. Sin embargo firm贸 el documento sin leerlo para poder alegar desconocimiento de lo firmado despu茅s.

En 1536 hubo una fuerte campa帽a anti-cat贸lica. Se asaltaron conventos y se anularon 贸rdenes religiosas.

En 1537 Jane Seymour dio a luz a un ni帽o, el futuro Eduardo VI, pero ella muri贸 a los pocos d铆as. Enrique VIII qued贸 muy impactado por su muerte y se retir贸 de la corte, dejando toda la organizaci贸n de los funerales en manos de Mar铆a Tudor que, adem谩s, se ocupaba de su nuevo hermano, del que era madrina.

Más matrimonios....

Durante varios a帽os Mar铆a Tudor vivi贸 en la corte de forma discreta. Se la consideraba

Eduardo VI
Eduardo VI hacia 1546

fuerte y muy activa. Era muy consciente de su rango y adem谩s destacaba por su inter茅s por la cultura. Era pequeña de estatura, pelirroja y con grandes ojos negros.

A lo largo de estos a帽os hubo diferentes propuestas para casar a Mar铆a, pero ninguna llegó a buen (o mal) fin. Uno de los miedos de Enrique VIII era que, si Mar铆a se casaba con un pr铆ncipe extranjero, los derechos de sucesi贸n pod铆an acabar en manos de otra dinast铆a.

En 1540, Enrique VIII se cas贸 por cuarta vez. Esta vez con Ana de Cleves. Fué una boda por inter茅ses de estado. Sin embargo, no parece que se gustaran demasiado y a los seis meses el matrimonio fue disuelto. A los pocos d铆as, Enrique VIII se cas贸 con Catalina Howard, prima de Ana Bolena, su segunda mujer. Era su amante desde hac铆a unos meses. Dos a帽os despu茅s fue decapitada acusada de adulterio y conducta escandalosa.

Por fin, en 1543, Enrique VIII se cas贸 por 煤ltima vez. Esta vez la elegida fue Catalina Parr que estuvo a su lado hasta la muerte del monarca. Ten铆a s贸lo cuatro a帽os m谩s que Mar铆a Tudor y la relaci贸n entre ambas fue muy buena.

Enrique VIII ya se hab铆a convencido que no tendr铆a más hijos y volvi贸 a cambiar de opini贸n en cuanto a sus herederos. Su principal heredero era su hijo Eduardo, los siguientes en la l铆nea sucesoria ser铆a Mar铆a e Isabel.

Enrique VIII muri贸 en 1547. Ten铆a cincuenta y se铆s a帽os.

Jane Grey
Jane Grey hacia 1590

Un reinado corto y otro cortísimo

Durante el corto reinado de su hermano Eduardo, Mar铆a Tudor tuvo que asistir a un aumento de las agresiones contra la Iglesia cat贸lica. La defensa de su religi贸n cat贸lica se convirti贸 para Mar铆a Tudor pr谩cticamente en la finalidad de su vida.

Parece ser que hubo varios planes para sacar a Mar铆a Tudor de Inglaterra, pero fracasaron.

Eduardo VI hab铆a firmado un documento anulando los derechos sucesorios de sus hermanastras. El jefe del Consejo, John Dudley hab铆a organizado un plan muy astuto. El pa铆s estaba econ贸micamente en una situaci贸n muy dif铆cil, pero él quería asegurar la Reforma protestante y buenos puestos para sus familiares. Estando Eduardo VI a punto de morir le presentó un documento en el que se anulaban los derechos de sucesión tanto de María Tudor como de Isabel. Se nombraba nuevo desciente a una tía del rey, también llamada María Tudor y su marido, Charles Brandon. Así el trono caería después en manos de Jane Grey, nieta de los anteriores, a la que se iba a casar enseguida con Guildford Dudley, hijo de mencionado presidente del Consejo.

En 1553 Eduardo VI muri贸 despu茅s de haber contra铆do la varicela, el sarampi贸n y la tubercul贸sis. Sólo reinó durante seis años.

Isabel I
Isabel I atribuído a William Scrots hacia 1546

Jane Grey fue nombrada reina de Inglaterra. Tanto los nobles como el pueblo se rebelaron ante esta usurpación del trono. Hasta el mismo Consejo del Reino decidió por fin proclamar a María Tudor reina de Inglaterra. Sólo había pasado un mes de la muerte de su hermanastro.

Reina al fin

María Tudor fue la primera reina de Inglaterra por derecho propio. Tenía treinta y siete años. Asombró a los miembros del Consejo por su capacidad de decisión y de trabajo. Dedicaba casi todo su tiempo a los asuntos de estado. Tuvo fama de tratar muy bien a su servidumbre.

Siguiendo con su intención de volver a imponer el catolicismo, siguió los consejos que le dieron entre otros también Carlos I y se mostró tolerante y prudente. Contaba con pocos colaboradores leales.

El país estaba en una difícil situación económica y social por el mal gobierno de Eduardo VI. Los contrarios a María Tudor apoyaban incondicionalmente a su hermanastra Isabel como representante protestante. Todo lo que rodeaba a la reina eran intrigas con el fin de eliminarla.

Por fin un marido

Al poco tiempo decidió que tenía que casarse, ya no podía esperar más tiempo. El elegido

Felipe II y Mar铆a Tudor
Felipe II y María Tudor por Hans Eworth, 1558

sería Felipe II. Evidentemente esta boda no fue bien vista por el pueblo inglés. No querían un español católico en el trono. Sin embargo María Tudor impuso su derecho a elegir libremente. Se llegó al acuerdo que ninguno de los dos ejercería su autoridad sobre el reino del otro. Si no tenían hijos, Felipe II no tendría después derecho al trono de Inglaterra.

En 1554 Felipe II llegó por fin a Inglaterra acompañado entre otros por el duque de Alba y Ruy Gomes da Silva. Aunque no se sabe a ciencia cierta, ya que existen varias versiones, una de ellas dice que Felipe II regaló a su futura esposa una joya que se haría famosa a lo larga de la historia, la perla Peregrina, que había pertenecido a su madre, Isabel de Portugal. En el momento de la boda María Tudor tenía once años más que Felipe II. Aun así parece que congeniaron relativamente bien. Pero al poco tiempo Felipe II pasaba más tiempo dedicado a los temas políticos que a su mujer. Estaba preocupado por la situación de su padre, Carlos I, en Flandes y no veía el momento de viajar hacia allá. Tampoco los acompañantes de Felipe II se sentían cómodos en la corte inglesa. La vida era cara e incómoda. Muchos regresaron a España. Sin embargo en septiembre empezaron a correr rumores de que la reina estab embarazada.

A principios de 1555 el país estaba, oficialmente, listo para que regresara el catolicismo. Muchos líderes protestantes habían abandonado el país. El Consejo de Gobierno pidió a la

Felipe II
Felipe II por Antonio Moro

reina que fuera contundente con los adversarios, que se les persiguiera y castigara. Muchos protestantes fueron capturados y quemados vivos. Estas acciones hicieron que María Tudor fuera apodada Bloody Mary, María sangrienta.

Un hijo que no llega

El año 1555 fue pasando, pero el embarazo de la reina no llegaba a su fin. Parece ser que sufría de ciertos problemas ginecológicos que pudieron haber hecho sospechar de un embarazo que, finalmente, resultó falso. Ella quedó destrozada porque veía que los años pasaban rápidamente y cada vez tenía menos posibilidades de tener un hijo. Felipe II por su lado se sintió avergonzado del falso embarazo.

En agosto, poco tiempo después de saber que no había habido embarazo alguno, Felipe II decidió marchar a Flandes. Carlos I quería abdicar y abandonar la vida pública. Felipe II estaría fuera año y medio.

Estando en Flandes las cuestiones de Inglaterra pasaron para Felipe II a un puesto relegado. Era gobernador de los Países Bajos y rey de España. Pidió a María Tudor que si quería que vlviese en Inglaterra tendría que ser coronado rey de Inglaterra. No quería ser sólo su consorte. Pero el Parlamento no iba a aprobar esta petición nunca.

La soledad de una reina

Mientras tanto María Tudor estab cada vez más sóla, tanto a nivel personal como polìtico.

María Tudor por Antonio Moro en 1554

Se sentía vieja y cansada. Seguía la lucha entre católicos y protestantes. La presencia de su hermanastra Isabel seguía siendo un problema ya que representaba la oposición protestante.

María Tudor se inclinó cada vez más a una vida de devoción y beneficiencia. Pensaba que ya no volvería a ver a Felipe II.

Sin embargo éste volvería en 1557. El año anterior se había firmado un tratado entre España y Francia que el rey francés, Enrique II, rompió. Se alió con el papa Pablo IV enemigo como él de los Habsburgo, declaró la guerra a España y Flandes. Felipe II necesitaba más dinero de Inglaterra por lo que no le quedó más remedio que ir personalmentea conseguirlo.

A pesar de que en un principio su pretensiones no fueron aceptadas, finalmente el Parlamento aceptó declarar la guerra a Francia. Felipe regresó a Flandes. Poco después las tropas del imperio vencieron a los franceses en la batalla de San Quintin. El duque de Alba lideró el asalto a Roma e hizo que el papa se rindiera. Si bien España salió victoriosa de este empeño, Inglaterra perdió Calais ante los franceses quedándose sin el último territorio en suelo francés. Además Inglaterra estaba en bancarrota.

Mientras tanto María Tudor creía estar embarazada otra vez. Ante la posibilidad de que

Mar铆a Tudor
María Tudor hacia 1555

muriera en el parto, todos empezaron a mover ficha. Como se preveía que su hermanastra Isabel le sucedería en el trono, Felipe II intentó un acercamiento a ésta proponiendole que se casara con Manuel Filiberto de Saboya vencedor de la batalla de San Quintín.

Previendo que su muerte podría traer consigo una guerra civil, María Tudor decidió nombrar heredera a Isabel pidiéndole que mantuviera la religión católica. Evidentemente Isabel accedió, sabiendo que luego haría lo contrario.

Como era de suponer, María Tudor no estaba embarazada esta vez tampoco. Cada vez su salud era peor. Murió en noviembre de 1558. tenía cuarenta y dos años.

Durante toda su vida se vió privada del amor paterno que tanto persiguió. Tampoco tuvo realmente un marido y sus creencias religiosas eran las opuestas a la mayoría de sus súbditos. Con su muerte el protestantismo volvió a un primer plano.

Sus deseos no se cumplieron.

Fuente: Reinas de España. Las Austrias, autor: Rubio, María José; La esfera de los Libros, 2010

 

 

 

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