Georges de La Tour en el Museo del Prado

El próximo 23 de febrero se abrirá al público la exposición de Georges de La Tour en el Museo del Prado. Se presentan 31 obras del pintor, del que sólo se conservan un total de 40. Las obras proceden de diferentes instituciones internacionales. La muestra cuenta con el patrocinio de la Fundación AXA, desde hace 17 años colaboradora del Museo del Prado.

A la presentación de la muestra asistieron los dos comisarios, Dimitri Salmon, colaborador científico del departamento de pinturas del Museo del Louvre y Andrés Úbeda, jefe de conservación de Pinturas Italiana y Francesa del Museo del Prado. Además acudieron Miguel Zugaza, director del Museo del Prado, Jean-Paul Rignault, presidente de Fundación AXA y Miguel Falomir, director adjunto de Conservación del Museo del Prado.

Miguel Zugaza, director del Museo del Prado
Miguel Zugaza, director del Museo del Prado

Hasta 1915 este pintor estuvo en el olvido y lo que sabemos de él es lo que se ha ido descubriendo en los últimos 100 años. La colección del Prado cuenta con dos obras de Georges de La Tour, El tocador de zanfonía y San Jerónimo leyendo una carta. La obra muestra la variedad de registros del artista, cómo retrata la indigencia material y espiritual de la condición humana.

Miguel Falomir dijo que no se trata sólo de una mera reunión de obras. Hay detrás un trabajo intelectual que facilita el conocimiento de la obra de La Tour.

Dimitri Salmon comentó que La Tour es uno de los pintores más populares en Francia. Se le considera un misterio.

La Tour (1593 - 1652) se formó en la Lorena francesa. Llegó a ser nombrado pintor de Luis XIII. En cuanto a sus obras, las más realistas son de sus primeros años (segunda década del siglo XVII). Incluía en sus pinturas personajes sagrados de aspecto burdo.

Posteriormente muestra una técnica más evolucionada. Sus pinceladas son más planas y acuareladas. Sus pinturas son más luminosas destacando las escenas diurnas con luz fría y clara. Realizó múltiples versiones de las mismas obras.

Sus últimas obras muestran escenas nocturnas religiosas con pocos colores y volúmenes reducidos.

Jean-Paul Rignault, presidente de Fundación AXA
Jean-Paul Rignault, presidente de Fundación AXA

Andrés Úbeda contó que la primera exposición monográfica dedicada a La Tour fue en 1972.  En 1997 tuvo lugar la segunda y fue la más visitada en el mundo en ese año. Ambas en París. La muestra actual es, de alguna forma, heredera de estas dos exposiciones. Presenta lo mejor de uno de los artistas más grandes de Francia y de Europa. En el año 2003 se inauguró el Museo La Tour en Vic-sur-Seille, su ciudad natal.

Quiso destacar que La Tour era un pintor enormemente coherente. La mejor forma de describirle es a través de esta frase de Jacques Thuiller: 'Georges de La Tour no ama el mundo'.

Miguel Falomir, director adjunto de Conservación del Museo del Prado
Miguel Falomir, director adjunto de Conservación del Museo del Prado

El mundo no aparece en su pintura, está ausente. No hay ningún cielo, ni el mar ni el horizonte, ni una ventana. Sólo hay rocas lunares. Quizás su mundo fuera un mundo distinto. En sus obras sólo aparecen animales cuando lo exije la historia que está relatando.

Se sigue debatiendo la cronología de su obra. No se sabe si se dedicó a pintura de género. No se conocen sus retratos.... Uno de los objetivos de esta exposición es avanzar en el conocimiento de su pintura.

Se presenta lo mejor de la producción de La Tour. Se ha elaborado en cinco ámbitos y dividido en tres etapas. La primera sería la de los 'tipos populares'. Es un La Tour que representa la miseria, la violencia, el hambre... Es un artista que evita cualquier tentación folclorista.

Dimitri Salmon, colaborador científico del departamento de pinturas del Museo del Louvre
Dimitri Salmon, colaborador científico del departamento de pinturas del Museo del Louvre y comisario de la exposición

Sentimos la dureza de la vida de la Lorena de esa época ('Comedores de guisantes'). Le sigue una segunda etapa de 'Afirmación'. Se aclara la paleta, La Tour se convierte en más dueño de sus recursos artísticos. Son pinturas más narrativas. Es también la época en que aparecen sus 'repeticiones', que en realidad no lo son. Es un artista introspectivo. Son reflexiones sobre los mismos temas, más o menos parecidas. Pero nunca son réplicas iguales.

La tercera fase es la de los 'Nocturnos' que tienen un rigor excepcional. Progresivamente van

Andrés Úbeda, jefe de conservación de Pinturas Italiana y Francesa del Museo del Prado
Andrés Úbeda, jefe de conservación de Pinturas Italiana y Francesa del Museo del Prado y comisario de la exposición

perdiendo su carácter narrativo. Son temáticas seriadas pero nunca repite ninguna composición. Encontramos en ellas lo que se ha llamado 'la religiosidad laica de La Tour' ('El recién nacido'). La muestra termina con un cuadro misterioso de La Tour, 'San Juan Bautista en el desierto', muestra perfectamente la deriva del artista. Sus cuadros son cada vez más solitarios y silenciosos, más monócromos.

 

La exposición puede visitarse hasta el 12 de junio 2016 de lunes a sábado de 10:00 a 20:00 y domingos y fstivos de 10:00 a 19:00. Se han programado conferencias e itinerarios didácticos.

Fotografías: Rafael Castañeda Fotografía

La Buenaventura. Óleo sobre lienzo, 102 x 123cm. Metropolitan Museum of Modern Art, Nueva York; (c) Museo del Prado
El recién nacido, óleo sobre lienzo, 76 x 91cm; Musée des Beaux-Arts, Rennes; (c) Museo del Prado
El tramposo del as de tréboles, óleo sobre lienzo adherido a table, 97,8 x 156,2cm, Kimbel Art Museum, Fort Worth (c) Museo del Prado
La Magdalena penitente del espejo, óleo sobre lienzo, 113 x 92,7cm, National Gallery of Art, Washington (c) Museo del Prado

 

 

 

 

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